dissabte, 22 d’agost de 2009

César, Ulises y la turista que quería tocar piedra


Comienzo a escribir esta entrada en mi Torino la última tarde que paso en Italia. No escribo entradas fuera de casa pero no quiero que ciertas emociones se enfríen y por otro lado no encuentro mejor lugar para romper mis propias reglas que en una Hiperbórea....
He pasado aquí los últimos días de este viaje, que ha sido muy diferente del que hice el año pasado por muchos motivos: porque no he estado sola todo el tiempo,
porque he recorrido senderos diferentes y otros no tanto, porque es Ferragosto y porque Italia, pese a lo que algunos puedan pensar, es siempre distinta, e incluso regresando a lugares que ya conoces, te puede sorprender...

Este año, la soledad no ha existido: Ulises siempre ha estado conmigo pero también me han acompañado ella y él. El y yo ya hemos viajado juntos pero este año he tenido la suerte de viajar por primera vez con ella, y nos hemos descubierto como compañeras de viaje perfectas, porque a mí me gusta llevar y a ella que la lleven y porque tener la oportunidad de enseñar Italia es algo que no puede hacer todo el mundo: la primera vez que vine tuve un cicerone perfecto y me hacía mucha ilusión poder hacerlo por alguien. Soy muy disciplinada y algo seria cuando viajo sola; quienes me conocen bien saben que éste no es en absoluto mi carácter habitual pero en el fondo al estar sola todo me da más vergüenza...con ella, esa sensación no ha existido y además era imposible pasar por serias....además al regresar con ella a lugares que ya conocía, los he visto con sus ojos y ha sido en algunos casos como volver a descubrirlos:
Italia es, como dije en el post anterior, un estado de ánimo y una emoción siempre nueva. No voy a mentir: ahora, cuando llego a Piazza Castello y veo de nuevo a Cástor y Póllux guardando la línea que divide la ciudad en dos, o cuando contemplo Santa Maria Novella en Florencia, San Frediano en Lucca o el Duomo de Pisa, ya no me quedo con la boca abierta: a cambio, me recorre por dentro ese calorcillo tan especial, sonrío como al ver a un viejo amigo y les digo "prometí que regresaría"....pero me quedo sin palabras en el Castello Stense de Ferrara, en la Certosa de Pavía, el Duomo de Saluzzo o sólo soy capaz de repetir "marededéu!" una y otra vez al entrar en la piazza del Duomo de Siena....

Con Ulises, he conocido Vezzano Ligure y la Val di Magra, Rapallo, La Spezia, Porto Venere y el Golfo de los Poetas, Sarzana y su fortaleza, el yacimiento de Luna, Modena, Ferrara, Cremona y la Cartuja de Pavía; con ella he regresado a la maravillosa Lucca, a Pisa y Firenze y hemos descubierto Siena, y con él he recorrido de nuevo Torino y sus maravillas y conocimos Pinerolo y Saluzzo. En los lugares nuevos he descubierto cosas maravillosas y en los que ya son viejos conocidos he sentido el placer del reencuentro y del re-descubrimiento, porque en Firenze he vuelto a la Capilla de los Españoles de
Santa Maria Novella y la he disfrutado aún mas que la vez anterior y fuimos a la Santa Croce que el año pasado se quedó fuera del circuito por razones de tiempo, he regresado a Santa Maria della Spina en Pisa y disfrutado de nuevo de la acústica prodigiosa del Battistero y he podido ver, esta vez sí por dentro, su Catedral. Y he regresado a mi amada Superga (por primera vez de noche, no pensé que fuera aún más hermosa), a la Mole Antonelliana y he visitado por fín por dentro Palazzo Madama......

Uno siempre aprende cuando viaja, del lugar que visita, de sus gentes y de uno mismo....ya lo sabía (son muchos años viviendo conmigo misma) pero este año me he dado cuenta de hasta qué punto soy una turista que necesita "tocar piedra"; ya comenté lo cansada que estaba antes de irme y como la Princesa Almenas me aconsejó dedicarme menos a las piedras y los Museos y más a mí; la verdad es que los dos primeros días, que pasé en la costa ligur, quería disfrutar de los paisajes que el año pasado tanto me gustaron cuando los veía desde la autostrada....y ví paisajes preciosos, llenos de encanto, pero sentía que me faltaba algo y hasta que no toqué piedra en la fortaleza de Sarzanello, no me sentí de veras en mi ambiente.....soy de mar y playa, no de montaña pero incluso cuando quiero evadirme, no puedo pasarme 15 días tomando el sol en contínuo: tres o cuatro días sí, pero más no.....necesito visitar ciudades, palacios, fortalezas, museos, castillos, yacimientos, iglesias, santuarios, pueblos.....a pesar de todo y aunque he tocado mucha piedra he visitado menos museos/palacio que el año pasado porque cuando estaba con ella teníamos poco tiempo y quería que "viera" todo lo posible.....pero los justos para darle paz al espíritu y a las mitomanías...

De mis tres incursiones italianas, ésta ha sido la primera que ha tenido lugar en Agosto, antes fueron en Septiembre. He pasado muchísimo calor, más bien lo he sufrido, y he vivido plenamente Ferragosto...a mí me pilló aquí en Torino y la ciudad estaba desierta antes y después.....fue una experiencia recurrir a las máquinas de cobro automático de las gasolineras para poder repostar cuando salimos de excursión por la provincia (nunca antes las había visto) y encontrar Gianduiotti cuando todas las confiterías de Piazza San Carlo y Piazza Statuto estaban cerradas...Viajar en esta época me ha permitido relacionarme muy de cerca con un sector de la población italiana del que había oído hablar, y no me refiero a los Casanovas, sino al terrible y voraz zanzara (mosquito) tigre.....empezaron a picarme en Liguria y siguieron haciéndolo en Toscana, Emilia Romagna, Lombardia y Piemonte....debo ser que tengo la sangre muy dulce....
Ha sido un viaje maravilloso, en el que sola y acompañada he vuelto a secuestrar libros, he videoclipeado canciones y he escuchado algunas en el momento y lugar exactos, he cantado, he reído, he fet maldat y me he emocionado, he probado nuevos sabores, he disfrutado del placer del aperitivo, de más helados y desde luego he cumplido mi deseo y he dejado mi huella allí donde siempre tuvo que estar, en el Colle della Maddalena, bajo los ojos de la Victoria alada....Ella, que vigila Torino en mi ausencia, cuidará de que una parte de mí siga allí hasta que pueda regresar a Italia y renovar mi promesa.....

dijous, 20 d’agost de 2009

Porque incluso Ulises regresó a Itaca, yo también regreso


He vuelto.......

Dije que regresaría y siempre cumplo mis promesas....
No voy a contar el viaje durante los próximos doce meses, no habrá una serie de "Ulises y yo", esta vez le corresponde a ella contar aunque sólo sea una parte del viaje.....pero prometo escribir un post y colgar algunas fotos...
Italia no es sólo un país, es un estado de ánimo, un deseo irrefrenable de regresar, una maravilla contínua, una sorpresa sin fín.....
Bienhallados....a pesar de la nostalgia, me alegro de estar de vuelta.

Ulises, más feliz que una perdiz,
en el muro del cauce del Arno,
junto a Santa Maria della Spina,
en Pisa

dijous, 13 d’agost de 2009

In absentia. Wait for me


Como todo el mundo sabe, no sé viajar sin música si lo hago sola, y nunca escucho la radio....me gusta escuchar lo que quiero, no lo que deciden los demás.....
En este viaje me llevo el último cd que me han regalado y que me encantó desde la primera vez que lo escuché. Me refiero a Wait for me, de Moby....ya comenté en una ocasion lo mucho que me gusta y la deuda de este blog con él...
En mi modesta opinión, es un gran album, muy introspectivo, con una gran melancolía, característica ésta que siempre asocio a Moby, aunque su melancolía no me pone triste, sino que me ayuda a evadirme y a soñar con los ojos abiertos.
Wait for me está escrito para ser escuchado entero sin saltarte ninguna pista, y todo él tiene el mismo "aire"....me gustan los discos que parecen haber sido escritos de una sola vez, con un mismo espíritu, o siguiendo una misma idea...de hecho mi disco favorito es así, o al menos a mí me lo parece, y hay otros de este estilo que también me gustan mucho: Tubular Bells, de Mike Oldfield, Who´s next de The Who y el "album sin nombre" de Led Zeppelin........
Aquella tarde en que lo escuché por primera vez, regresando de la Segunda Tierra, ya supe cúal era mi canción favorita y de hecho ya la posteé...pero hay varias más que también me gustan y creo que junto con "Mistake" se van a convertir en parte de la banda sonora de mis vacaciones...

Como a muchas personas, me gusta poner banda sonora a determinados momentos recuerdos y lugares....es lo que llamamos "videoclipear"....Y eso es lo que estoy haciendo, "videoclipeando" las canciones de este cd.

diumenge, 9 d’agost de 2009

In absentia. This is a seagull



Conozco a una mujer que en este momento desearía estar conmigo allí donde estoy....sería, sin dudarlo, una gran compañera de viaje aunque no le dejaría el mapa para guiarme, porque como todos sabemos, no tiene ningún sentido de la orientación...le chifla el pesto y los helados, su móvil y ella no se comunican bien y es olvidadiza, pero te llama cuando estás de viaje porque no se conforma con tus sms´s para saber que estás bien, es muy paciente, siempre te escucha y te dice la verdad...y es la única mujer que conozco capaz de perseguir a su hijo calzada con tacones de 15 cm....
Esta canción es para tí...
No olvides que tenemos una cita a mi regreso....y por favor, recuerda: esa postal, es la mía....

dimarts, 4 d’agost de 2009

César, Ulises y la niña de las coletas


Recuerdo las vacaciones de verano de la infancia, cuando era pequeña y mi madre nos despertaba a mi hermano y a mí, nos vestía, me hacía las coletas y nos ibamos andando a la playa cargados con las toallas, los cubitos y la bolsa...si te portabas bien a la vuelta te compraba un polo "pero de hielo, que enseguida vamos a comer"....y recuerdo también cuando siendo más mayores pasábamos el día entero en la playa, bajo un toldo de rayas amarillas y naranjas, y la mesa a la hora de la comida era larga y ruidosa y luego, a media tarde, la princesa Almenas y yo salíamos a pasear....luego creces y los veranos son más cortos y parece que ya no son lo mismo....y ciertamente no lo son, pero eso es bueno porque tú también has cambiado...Hay quien querría haberse detenido en esa época o unos años más tarde, en la adolescencia, pero yo prefiero hacerme mayor, ir sumando años....no es malo cumplir años, lo malo sería no cumplirlos....y hacerse mayor tiene, entre otras ventajas, que tus veranos los decides tú: mañana me marcho de viaje......César se dispone a emprender su tercera incursión en la península Itálica...
Creo que nunca había deseado tanto que llegaran las vacaciones, nisiquiera el año pasado, cuando las tuve en septiembre y tuve que trabajar todo agosto.....pero este año el calor, que ha golpeado con mucha más fuerza, y la carga de trabajo adicional han acabado con la poca resistencia física que me quedaba....decir que estoy cansada es poco: estoy agotada....menos mal que no elegí septiembre: si tengo que trabajar un sólo día más, no lo hubiera soportado....
No me voy en plena forma, más bien al contrario y por eso sé que este viaje no será como el del año pasado:
repito algunos destinos, de hecho, el principio y el final serán más o menos igual, también veré lugares nuevos...algunos los veré a solas y otros con ella....pero sobre todo será un viaje más introspectivo, necesito alejarme de lo cotidiano, porque en lo que llevamos de año me han pasado bastantes cosas y me apetece estar un poco sola y reflexionar....y también necesito descansar....como dice la princesa Almenas "dedícate menos a las piedras y más a tí".
Si alguien me hubiera dicho que en un momento de mi vida viajaría a Italia tres años seguidos le hubiera dicho que era imposible...ahora, a punto de partir de nuevo, me sigue pareciendo increíble....mucha gente me pregunta, "por qué otra vez Italia?" no te cansas?" y yo respondo (como Valentín y Marco) "quién puede cansarse de Italia?". El primer año, mientras el autobús me alejaba de Torino, iba pensando "volveré"; cuando el año pasado regresaba a casa, desde el puente del barco veía alejarse Génova y pensaba "he de regresar"....me planteé otros destinos, pero ninguno me apetecía tanto, y los destinos soñados que tengo guardados no son para visitarlos sola...dudé acerca de la conveniencia de viajar este verano, por muchos motivos que ahora me parecen absurdos: tuve que recordarme mi propia Filosofía de vida para darme cuenta, de nuevo, de que es mejor aprovechar los momentos y las oportunidades cuando surgen porque no sabes lo que te espera tras la esquina...y que las señales existen......
Sé muy bien lo que voy a hacer este mes de agosto, pero septiembre es una incógnita total, hace tiempo que mi futuro no era tan abierto...me siento como Miguelito en aquella viñeta de Mafalda, sentado en el bordillo de la acera, esperando a que la Vida haga su próximo movimiento......
Pero mientras llega septiembre, me despido aunque no cierro del todo Hidden Planet.....no publicaré durante el viaje, pero se actualizará....entretanto, os dejo una canción y os prometo regresar....voy a echaros mucho de menos a todos....

 

dilluns, 3 d’agost de 2009

Piter y yo. Miscelánea Italiana y Final


Me habían advertido acerca de las autostradas italianas: la opinión unánime es que son caras. A mí no me lo parecieron y me explico. Las autopistas italianas del norte son más nuevas, con mejor firme, con más áreas de servicio y de descanso (y quiero decir MUCHAS más), mejor señalizadas (en varios idiomas además) y más limpias que las autopistas y autovías españolas que conozco (y sólo hay que recorrer la de Alicante o Barcelona). Y por eso no me han parecido nada caras, al contrario....y que conste que el hecho de poder circular a 130 km/h no tiene nada que ver (por mucho que posea el gen valenciano).

Aunque pueda parecerlo, no estoy en contra de los viajes organizados, hay países donde es preferible viajar así, yo misma lo he hecho, pero es que los grupos pueden ser terribles, se mueven como bandadas de pájaros, todos a la vez.....en los Ufizzi tuve suerte y no fue necesario pegarme codazos para colocarme enfrente de La Primavera....estaba dispuesta a disfrutar de unos minutos de contemplación, pero llegó un grupo de alemanes, siguiendo a su guía. Como el macho alfa de una manada, la guía se colocó delante del cuadro y empezó a hablar; al instante un alemán de 1.90 y grande como un armario se puso delante de mí y me tapó el cuadro....es muy difícil cabrearme pero aquel día no estaba dispuesta a transigir, así que educadamente le dije en italiano que no me dejaba ver....me pidió disculpas y se apartó. Creo que pensaba que me callaría y lo dejaría estar: Pues no! Yo había llegado antes!

Apenas he salido por las noches; no me apetecía irme a tomar algo sola, tampoco en casa lo hago y normalmente después de cada día estaba cansada y me preparaba las cosas del día siguiente, así que he sido un poco casera. Ello me ha permitido ver la televisión italiana, sobre todo la RAI y Mediaset....tu vida no vueve a ser la misma después de oír a Forrest Gump en italiano....no volveré a quejarme de la tele española nunca más....

Mucha gente me tomaba por italiana y se dirigía a mí como tal. Supongo que es el tipo mediteráneo; creo que también pensaban que es más probable que una mujer que viaja sola sea del propio país....Se daban cuenta de su error en cuanto abría la boca, desde luego. Io non parlo italiano...no hablo el idioma en el sentido convencional, me defiendo y lo entiendo.....me prometí a mí misma que no utilizaría el inglés en el viaje y que me esforzaría con el italiano. La verdad es que no me fue difícil, y aunque debo haber cometido Graves Desastres Filológicos con los tiempos verbales, me entendían y les entendía: para cuando llegué a Torino era capaz de mantener conversaciones y hablar con la gente sin problemas. Pero el mejor momento fue cuando en Ravenna una chica me preguntó en plena calle por el corso Massimo d´Azeglio, y pude decirle dónde estaba!

No he ido de compras en el sentido convencional del término: no me dediqué una tarde a recorrerme todas las tiendas de un centro comercial....pero en Torino, compré pasta, vino, licor de Giandujotti, limoncello y por supuesto, pastiglie Leone....está bien, lo admito entré en una tienda de zapatos en Mantova, pero tengo excusa: fue la tarde de la lluvia...fue allí donde compré "esas" zapatillas y donde comencé a entender a Imelda Marcos...

En Barcelona, el check-in para el ferry a Italia se hace varias horas antes de que salga el barco, igual que cuando vuelas, y luego debes acceder a un párking donde esperan todos los vehículos, pero no puedes entrar enseguida, tienes que esperar de nuevo hasta que te dan permiso los vigilantes...me temía que a la vuelta fuera peor, entre otras cosas porque en el puerto de Barcelona sé más o menos dónde están las cosas, pero en el de Génova no....sin embargo, y aunque como dicen en Star Trek la burocracia es la única constante del Universo, lo que no me esperaba es que el embarque fuera más sencillo en Italia: directamente desde la autopista accedí al puerto, pasé por una garita, enseñe los papeles, pegaron una etiqueta amarilla en el coche que rezaba "Barcellona" y me puse en cola para subir....me pareció tan fácil y rápido, que llegué a preguntar a un responsable si todo estaba en orden...

Acabo aquí mi relato del viaje a Italia del verano pasado....
Al mirar atrás, uno siempre piensa que podía haber hecho las cosas de manera diferente. Yo no soy una excepción. Elegí Mantova, pero no Padova, elegí Lucca pero no Viareggio, elegí Vignale pero no Casale Monferrato.....no me arrepiento de las decisiones tomadas, y esos lugares que no visité seguirán ahí y podré regresar...
Creo que para haber sido un viaje iniciático, me salió bastante bien, tuve suerte con el tiempo excepto un par de días, con los alojamientos, con el coche, visité lugares no previstos.....es cierto que tuve un par de sobresaltos pero fueron puntuales. Y sólo hay que ver las fotos para darse cuenta de que efectivamente fue un gran viaje.
Nunca había viajado en completa soledad, porque siempre me espera alguien allí donde voy. Me encantó viajar sola, la verdad, poder hacer en todo momento mi santa voluntad, parar donde quieres, entrar o no en un museo o una iglesia, elegir tu camino...tiene sus inconvenientes: no puedes charlar más que contigo misma y no puedes girarte y decirle a tu compañer@ "has visto qué maravilla?". La gente puede extrañarse un poco si te ve reír o emocionarte a solas mirando un cuadro o un edificio o un fresco en una iglesia, tienes que cambiar tus los cd´s del coche y las cenas son solitarias....
Pero me ha gustado tanto la experiencia que este año....en fín....
Creo que viajar solo es una experiencia que todo el mundo debería probar. Algunos amigos me dijeron que era muy valiente, pero no es cierto, no lo soy tanto, lo que pasa es que era tan emocionante, encerraba tantas posibilidades, era mi aventura, la que nunca había vivido hasta ahora....esa que un día esperas poder contar a alguien.

Han sido 39 posts, y sé que más de uno ha acabado un poco cansado de leerme, porque me he extendido durante mucho tiempo, pero me han pasado muchas cosas desde que regresé y también ellas merecían un lugar en este blog.

Piter me mira desde la mesa del ordenador. Me parece mentira que haya pasado tanto tiempo desde aquella tarde en que lo compré y escribí aquel primer post...."Ayer compré un mapa de carreteras...."



diumenge, 2 d’agost de 2009

Piter y yo. Regreso a Hiperbórea


Hace algún tiempo, conté mi segundo día en Vignale Monferrato....por eso voy a "saltarme" esas horas que me quedaban allí y comenzaré este post refiriéndome a mi encuentro con Adriana, la madre de Davide, en la estación de tren de Alessandria aquel mismo día....se había empeñado en reunirse conmigo allí, para compañarme en mi entrada a Torino, por si me perdía en la ciudad....creo que tardamos más en llegar a casa a causa del rodeo que me hizo dar...pero no me importó porque estaba en Torino!!! en Mi Torino!!! Había regresado!!!

No me voy a explayar contando mi visita a la ciudad, este blog comenzó precisamente así, y quien quiera saber más de ella, sólo ha de retroceder....esta vez mi visita fue corta, y nos dedicamos más a las afueras....al día siguiente a mi llegada, marchamos a la montaña, porque hacía un día precioso...visitamos Agliè y subimos y subimos, hasta llegar al límite del Piemonte con el Valle de Aosta....aquel día mi coche llegó de verdad al fín del mundo, un pueblo pequeño llamado Fondo donde, literalmente se acababa la carretera...esa noche cenamos con Mariangela y al día siguiente visitamos Venaría Reale, el palacio de caza de los Saboya y esa tarde, la pasé sola caminando por Torino, como había querido hacer desde que llegué....pasé mi última mañana visitando con Mariangela y Adriana el santuario de la Consolata y tomándome, como mandan los cánones turineses, un Bicerin en el Caffè al Bicerin, justo enfrente de la iglesia....esa noche embarqué de nuevo en Génova hacia Barcelona....no entro en detalles porque aquellos días fueron muy míos....

Todos tenemos una ciudad, o varias, que constituyen nuestras Hiperbóreas particulares.
No son la nuestra, no se le parecen, pero nos unen a ellas unos lazos que nisiquiera sabemos cómo se han atado, simplemente un día las descubrimos y se quedan con nosotros para siempre, y cuando alguien las nombra, sentimos un tironcito justo a la izquierda, bajo las costillas, a la altura del corazón. Yo tengo varias Hiperbóreas, ciudades que no se parecen a la mía, más grandes, más pequeñas, con mar, sin mar, con montañas, sin ellas, de clima cálido, frío, de historia parecida o completamente diferente, donde me esperan o donde estoy sola......ciudades en la que siempre me siento feliz.
Mi Hiperbórea número 3 llegó a mí hace un año, y la descubrí, regla casi imprescindible para una Hiperbórea, de manera casual. Pero en cuanto la ví por primera vez me fascinó y la hice mía. Está muy lejos de Casa y eso hace difíciles nuestros encuentros, pero en un año nos hemos encontrado dos veces, y dado que ella parece sentirse conmigo igual de a gusto que yo con ella, sé que nos encontraremos de nuevo y ella me irá abriendo más sus puertas y me descubrirá nuevos secretos, permitiéndome descubrirla de nuevo cada vez. Porque las Hiperbóreas se descubren cada vez que las visitas, abren a tí sus calles para que las contemples con ojos nuevos, desde nuevos ángulos, con otra luz, para que nunca se rompa el hechizo que te une a ellas. Se diría que es un acuerdo mutuo: ellas nunca dejan de ser fascinantes y se comprometen a no decepcionarte nunca, mientras tú prometes verlas siempre con los ojos del primer día, cuando sientes el tirón por primera vez. Pero no te engañes, el poder no lo tienes tú, lo tienen ellas, son ellas las que se dejan admirar y querer, tú sólo puedes rendirte.
Y yo he vuelto a rendirme, entregada totalmente, como ya sabía que sucedería, a la belleza urbana de mi Hiperbórea número 3, a sus corsos y piazzas, a la luz del atardecer sobre el Po, a las vistas desde Superga, a la Mole Antonelliana, a los pórticos de Via Roma y Via Po, al Liberty,
a la colina Turinesa, a los Palacios, a los Recuerdos y la Historia que rezuma de todos sus poros y como este encuentro ha sido corto, le he prometido regresar....y ella ha prometido esperarme, dispuesta a acogerme de nuevo y demostrarme que Torino tiene mil caras y que a mí me quedan muchas por descubrir.



En la tercera farola del lado izquierdo
del puente Vittorio Emanuele,

según se va desde la piazza Vittorio Veneto
a la Chiesa della Gran Madre di Dio.




Así suena para mí

dissabte, 1 d’agost de 2009

Piter y yo. El Monferrato


La noche
que llegué al Piemonte fue una de las más curiosas del viaje. Había reservado habitación en un B&B de una pequeña población llamada Vignale Monferrato, en el valle del mismo nombre....no era la opción más fácil, ya que la población más grande de la zona era Casale Monferrato, pero a veces de las decisiones más curiosas salen los mejores momentos.....


Llegar a Vignale no se me entojaba fácil, ya que como he dicho es un pueblo muy pequeño, así que salí de Sirmione pronto, y comí durante el viaje.....puede parecer exagerado que me tomara tanto tiempo para llegar, pero hay que tener en cuenta que a las seis de la tarde, cuando para mí aún era pronto, para mis caseros ya era hora de que hubiera llegado a la casa en cuestión y me hubiera registrado.....por eso, y como temía perderme, me lo tomé con calma....la verdad es que fue más fácil de lo que creía....lo complicado fue encontrar el B&B...pasé tres veces por delante sin verlo, y es que aunque la terraza de la casa daba al valle, la puerta de entrada era de metal, como de un garage....por fín, cuando ya pensaba que tendría que preguntar a una de las ancianas que, como en las películas, tomaban el fresco sentadas en la plaza del pueblo, lo encontré, y conocí a Renato, el casero más parlanchín de todos los que tuve. Me enseñó el lugar....poseía dos casas, separadas por un porche con vistas al valle, en una alojaba a los huéspedes y en la otra vivía con su familia...cuando entré el equipaje, me invitó a sentarme con él y su mujer en la terraza y mantuvimos una charla muy agradable...pero cuando ella se excusó y nos dejó solos, se empeñó en hablar en inglés, cosa que no me gustó...Los e-mails que nos enviamos al contratar la casa habían sido en inglés, pero a esas alturas yo podía mantener conversaciones en italiano (aunque destrozaba los verbos) y me gustaba hablarlo...pero no hubo forma....de todos modos la conversación fluía: le pareció muy curioso que una mujer viajara sola por Italia, me preguntó a qué me dedicaba, y me contó que él estaba casi retirado; su padre era de Palermo y su madre de Vignale, por eso tenía la casa, pero vivía seis meses al año allí y otros seis en Susa....aquello me pareció curioso, era muy norteño pero muy del sur al mismo tiempo....cuando nos quisimos dar cuenta, llevábamos dos horas hablando...me pidió disculpas ("sé que los españoles cenáis tarde pero aquí me temo que no"); le pedí que me recomendara un sitio para cenar y se decantó por el ristorante Universo: estaban especializados en comida típica de la zona y con productos de temporada.....me aconsejó que reservara personalmente y me explicó cómo llegar...estaba parada en la puerta de lo que parecía la parte trasera del restaurante, y no sabía si estaba abierto o cerrado, cuando de pronto, alguien dijo a mis espaldas Buona sera! y me encontré al chef, un hombre de mi edad ...."reserva para cenar? desde luego...a las ocho?" "a las nueve?" "de acuerdo y para cuántos?" "sólo yo..." "sólo usted??" "sí..."...
Aquella noche viví la experiencia culinaria del viaje...el restaurante estaba practicamente vacío, y cuando me senté en mi mesa, me dí cuenta de que no había carta...entonces comenzaron a traerme platos...el menú era fijo, yo sólo debía dedicarme a disfrutar...y vaya si lo hice....Cruda di fassone battuta a coltello, crostata salata di porri, fiore di zucca croccante su letto di fonduta, risotto rosmarino e Arneis, caramelle di spinaci e ricotta profumate alla salvia, costolette d´agnello in cassernola, torronnata, flan di mele...y todo estaba tan bueno como suena....me sentía un poco descolocada, no es que fuera un sitio muy lujoso, pero comía sin saber qué era cada cosa...me daba vergüenza pero decidí pedirle un favor a la encargada del comedor: le expliqué que era mi primera visita a Vignale, y que si podía apuntarme los nombres de los platos, para tenerlo de recuerdo.....aquella signora era un encanto y me trajo un folio escrito a mano (que tengo delante) con todo el menú....hasta el cocinero que había conocido esa tarde se asomó cuando ella le dijo lo que le había pedido....tengo guardado en mi memoria cada detalle de aquel comedor, recuerdo el rostro de la signora, del joven (y guapo, todo hay que decirlo) chef, del camarero, recuerdo en qué mesa me senté...y lo tengo todo tan fresco porque quiero regresar algún día.....
Me fui a la cama contenta conmigo misma de manera bastante absurda: había empezado mal el día pero lo acababa de modo inmejorable.....