dijous, 11 de juny de 2015

Superpoderes




No, no me parezco en nada, 
pero la ilustración me sirve....


Creo haber dicho alguna vez por aquí que cuando era pequeña, mi superhéroe favorito era Superman. Recuerdo que a tenor de la primera película salió un álbum de cromos que regalaba un póster....o lo regalaban con uno de esos pastelitos, los Tigretón? no me acuerdo bien, pero desde luego yo tuve ese póster colgado en la pared a los pies de la cama. La fotografía reproducía la típica pose, Superman volando, con un brazo extendido, pero frente a tí, como si volara en tu dirección. A mí no sólo me gustaba el personaje, tan desprendido, tan valiente, tan leal, con esa sonrisa, sino que además lo consideraba el hombre más guapo del mundo....y además, volaba. Ese era el mejor superpoder que se podía desear, lo que hacía Spiderman, venga a lanzar telarañas, nunca me llamó la atención: yo quería volar.
Con la edad y el aumento del frikismo, y aunque aún guardo a Superman en ese pequeño rincón del corazón donde sigo siendo una niña, cambié de preferencias y hoy por hoy me quedo con Batman e Ironman,...prefiero los superhéroes que no tienen poderes y que son lo bastante inteligentes como para no necesitarlos.

Lo que no me esperaba de ninguna de las maneras es que a mi edad desarrollara un superpoder: he descubierto que soy invisible.