...Aver la voglia
di rubarle al tempo
per potergli dare
tutto un altro senso...
Él dice que el mundo es de los valientes; ella, que sólo se consigue aquello por lo que se trabaja y él sostiene, a su vez, que si el Universo no te concede aquello que deseas, es que no ha de ser para tí.
Y yo llevo desde el viernes dándole vueltas al asunto, desde que tuve aquel encuentro-desencuentro contigo...
De camino al trabajo, me dí cuenta de que había una pequeña posibilidad de que coincidiéramos; no me había percatado de ello mientras esperaba que llegara el día 1 y tampoco le dediqué mucho tiempo al pensamiento, porque las posibilidades me parecían muy remotas....después, en el ajetreo del primer día y las mil y una cosas por hacer, aquel pensamiento fugaz se diluyó...y sin embargo una hora después apareciste en la oficina como una ráfaga, de espaldas y sólo captado por el rabillo del ojo, pero suficiente para saber que eras tú...Creo que ni siquiera te diste cuenta de mi presencia: la verdad es que nunca he estado muy segura de que te hayas fijado en mí, aunque diría que hubo un día en que sí me miraste de frente y me viste de verdad...
Qué hubiera pasado si no hubiera estado atendiendo a aquel hombre tan impaciente y su envío para Uruguay, si le hubiera dejado con la palabra en la boca y me hubiera levantado para entrar en el almacén y poder saludarte? Sólo dejé que pasaran unos pocos segundos desde que volviste a desaparecer por la puerta pero ya no conseguí alcanzarte, te marchaste aún más rápido de lo que llegaste...es la segunda vez que el azar y la suerte me hacen una mala jugada...
Así que después de meditarlo, he decidido reafirmarme en la opinión de que el Destino, el Azar, y la Mala y la Buena Suerte juegan con cartas marcadas....y así es imposible que el Universo, la Valentía o el Esfuerzo puedan ganar partida alguna.