diumenge, 3 de juliol de 2016

Ulises ha partido hacia Itaca




Aplicar características antropomorfas a determinados objetos es característica propia de los humanos cuando guardamos cariño a dicho objeto. Puede ser un cocodrilo de peluche al que bautizamos con el nombre de un héroe griego, o puede incluso aplicarse a un automóvil que nos sirve fielmente y se convierte en aliado y cómplice. 
Esto último (y lo anterior también) es lo que he hecho durante los últimos once años con mi coche, al que no sólo bauticé con el mismo nombre que al cocodrilo, sino al que convertí en un auténtico viajero en mis ansias por conocer mundo.
Pero nuestros días juntos han tocado a su fín, y nos separamos porque los años no perdonan y ha llegado el momento de renovarse...



Cambiar de coche ha sido una decisión rápida, que no quería tomar, pero llegado el momento no he querido perder el tiempo, no he querido "mirar" demasiado, no he querido prolongarlo durante semanas....a ello ha contribuído además que las opciones se reducen cuando sabes cuáles son tus posibilidades, y cuando además, lo que desearías, es imposible...


Los dos Ulises han escapado conmigo a muchos destinos, de los que aquí sólo pongo una muestra; el primero, al que corresponde la primera fotografía, fue Toledo, el mismo año en que lo compré; me ha llevado a Italia dos veces, y por toda la Segunda Tierra en inmumerables ocasiones...me llevó a fiestas jipi jevis y a Salamanca, a ver a mis sobrinos y a la playa, al Club, a Granada, subimos a Superga, llevó a mi madre al hospital y la trajo curada de vuelta a casa, me llevó al fín del mundo, que está en un pequeño pueblo de Italia, y a pesar de que las señales eran caóticas, consiguió llegar a Siena .... él ha sido el acompañante fiel por toda mi geografía sentimental...






Nos hemos perdido juntos tras equivocarnos de camino al descender de un castillo de la Liguria, pero siempre, siempre, me ha traído de vuelta a casa...y siempre he podido confiar en él...







 Adiós, mi querido Ulises II, nada habría sido lo mismo sin tí...